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Mi humilde opinión sobre algunas cosas que me sacan de mis casillas que necesito drenar.
Este es un espacio donde no está permitida ni la difamación ni el desprestigio de las personas, si vienes con esas intenciones lo mejor es hacer click en la X de esta ventana.
Desde las escaleras mecánicas en El Metro de Caracas, pasando por ascensores en hospitales y hasta teléfonos públicos, en Venezuela todo aquello que debería funcionar no funciona, y lo que sí funciona, lo hace a medias.
La cosa no le salpica sólo al gobierno. Basta ir a una oficina de cualquier banco del país, es común ver 8 cajas de las cuales sólo 2 están ocupadas con un operador (una de ellas es sólo para personas mayores, discapacitados o mujeres embarazadas) es decir, en teoría cada banco funciona con una caja (si es un día de suerte, 3).
Si nos vamos a los servicios públicos la situación no es menos distinta. Si vamos a cancelar el recibo de teléfono o de electricidad (esa que también debería funcionar y no funciona) es común toparnos con el típico mensaje “No hay línea”.
Cadivi. Oh grandísimo Cadivi. Ese parásito que recibe cientos de miles (quizás millones) de insultos al día. El martirio comienza desde que intentas registrarte en la página web. Y eso es sólo un ápice de la larga lista de tropiezos a los que nos enfrentamos a la hora de tramitar el preciado cupo de dólares.
Sacar la licencia, “torear” un operativo para sacar cédula y hasta hacer mercado son tareas que, en un país donde las cosas funcionen como deberían funcionar, representan un verdadero dolor de cabeza y desgaste físico y emocional (juro que no estoy siendo dramático).
Cuando veo todo ese montón de cosas que no funcionan (y que son más, pero no las estoy colocando todas aquí) reflexiono un poco y me pongo a pensar en cuál es el camino que está tomando nuestro país. ¿Qué clase de “revolución” estamos viviendo? ¿Así lograremos ser una potencia?.
Son preguntas que de seguro vendrá algún fanático colorado a hablarme del satélite Simón Bolívar, o de las misiones, o de las fábricas de computadoras Canaima, a nada de eso le quito su mérito, pero no puede taparse el sol con un dedo. En Venezuela, lo que debería funcionar no funciona.
Vía: mihumildeopinion: