Latest Tweets:
Mi humilde opinión sobre algunas cosas que me sacan de mis casillas que necesito drenar.
Este es un espacio donde no está permitida ni la difamación ni el desprestigio de las personas, si vienes con esas intenciones lo mejor es hacer click en la X de esta ventana.
¡Qué nochecita esta, eh! Cargadísima de noticias. Noticias por aquí, noticias por allá. Pero sin duda una que había ido agarrando forma desde hace un par de días y que finalmente reventó: Alberto Ravell renunció a Globovisión.
Desde el primer momento que esta noticia se regó, comenzaron las especulaciones, e incluso las difamaciones de esas personas cuyo extremismo llevan corriendo por las venas tal y como si fuera la más roja sangre.
A mediados de la noche, Globovisión transmitió (con musiquita draculésca y todo) un comunicado. Básico y bastante escueto “Globovisión ni se compra ni se vende”. Eso fue todo.
Mi humilde opinión: Si hay algo que yo nunca haré es desvivirme empresa, especialmente un medio de comunicación ¿Por qué? Pues porque la cosa funciona de la siguiente manera: Un medio tiene, como toda empresa, intereses económicos, intereses que al final, son los únicos por los cuales ellos velarán.
¿Los usuarios? Pues simplemente (en algunos casos, no todos) son títeres que son manejados por la línea editorial o el discurso de ese medio.
Con Globovisión pasa algo muy particular, y es que, así como Chávez impone su agenda semanal durante su “Aló Presidente” los domingos, Globovisión la impone el resto de la semana. ¿Ejemplos?: Franklin Brito (que ya ni siquiera lo nombran), Virus AH1N1 (que tampoco lo nombran) entre otros temas que sirvieron única y exclusivamente para hacer bulla.
Yo jamás he sido de esos que sigue líderes. Quizás por eso no tengo militancia política ni pienso tenerla, porque no creo en aquello de hacer, decir o creer lo que una sóla persona establezca como “línea de mando”.
Mi consejo para la vida, es que siempre busquen todas y cada una de las aristas de una información. Cuestionen, indaguen, investiguen, háganse sus propias opiniones, argumenten, no se dejen imponer nada y verán que de esa forma nadie les llenará la cabeza de pajaritos preñados.